El 3 de junio de 1988 se sancionaba en Viedma la reforma
de la Carta Magna provincial, que había sido creada en 1957. Desde diciembre de
1987, la Convención Constituyente comenzó a reunirse en San Carlos de Bariloche
para definir las modificaciones a incorporar en el nuevo texto.
La Constitución de 1957 había sido sancionada en el
Teatro Argentino de Viedma (donde hoy funciona la Legislatura), casi un año
antes de que asumiera el primer gobernador constitucional de la provincia,
Edgardo Castello. Esa primera Constitución rigió por 31 años.
En julio de 1986, a través de la ley N°2087, se declaró
la necesidad de la reforma, que comenzó a ejecutarse en diciembre de 1987, en
San Carlos de Bariloche, durante el gobierno de Horacio Massaccesi, y se
debatió durante seis meses.
Los 36 convencionales constituyentes fueron Edmundo
Aguilar, Edgardo Albrieu, Luis Arias, Juan Arturo, Néstor Belmonte, Jorge
Bernardi, Edgardo Buyayisqui, Rosario Cala Lesina, Hipólito Caldelari, Graciela
Campano, Emilio Carosio, Gustavo Casas, José María Córdoba, Rubén Crespo, Oscar
De La Canal, Miguel González, Santiago Hernández, Miguel Irigoyen, Gregorio
Iturburu, Wladimiro Iwanow, Carlos León, Antonio Manzano, Roberto Mariani,
Gustavo Martínez, Salvador Matus, Marta Mayo, Carlos Olivieri, Horacio
Pagliaricci, Rodolfo Ponce de León, Ernesto Reyes, Rodolfo Rodrigo, Jorge
Schieroni, Daniel Sede, Ricardo Sotomayor, Miguel Srur y Enrique Uranga.
Durante la sesión del 3 de junio de 1988 llevada a cabo
en Viedma, donde se sancionó la reforma, se escucharon emotivos discursos sobre
la flamante Carta Magna por parte de las distintas fuerzas políticas.
“Podremos regresar a nuestros pueblos para juntarnos con
nuestros amigos, vecinos, correligionarios y compañeros para decirles que
volvemos con la humildad y sencillez de quien está convencido de que ha
colaborado y trabajado para una obra grande y trascendente”, decía el
presidente de la Convención, Luis Osvaldo Arias, aquel 3 de junio, antes de ser
sancionada.
“Todos debemos hacer conocer esta Constitución, porque
ella está formulada sobre la base de la libertad, la custodia de la dignidad
del hombre y la preservación del territorio propio. Cuando lleguen a sus casas
abracen a sus esposas e hijos, y siéntanse orgullosos por el deber cumplido”,
expresaba entre aplausos.
Graciela Campano, del Partido Provincial Rionegrino,
resaltaba: “Hemos podido superar la cuestión ideológica partidaria para
concentrarnos y formar un solo cerebro de treinta y seis convencionales; un
solo cerebro rionegrino; porque todos sentimos la necesidad y el compromiso de
atender la demanda del pueblo; pueblo que nos votó con expectativas, y que a
partir de mañana no serán tales, porque seguramente empezarán a ser realidad”.
“Esto es una muestra del triunfo de la idea por sobre la
brutalidad; del diálogo por sobre el autoritarismo; de la amistad por sobre los
enemigos de la Patria. Esto es una prueba que la Democracia sí funciona y que
en Democracia sí se construye. Esta prueba proclamémosla a los cuatro vientos,
porque es el testimonio de una Constitución moderna como programa de una
Provincia y de un País mejor hecho, pero también de la afectuosa salida y del
gesto hidalgo”, manifestaba el convencional peronista Rodolfo Ponce de León
sobre el trabajo realizado sobre el nuevo texto constitucional.
El radical Ernesto Reyes destacaba: “Hoy, al llegar a la
meta, tengo la satisfacción de decir con sinceridad que hemos elaborado un
nuevo Texto Constitucional donde se ven plasmadas las ideas del
constitucionalismo moderno; se ha profundizado la Democracia y dado eficiencia
a los poderes del Estado”.

23 enero 2026
Río Negro