El Gobernador advirtió que la medida solo beneficiará a grandes exportadores y perjudicará a los productores locales

Comentar
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, rechazó la eliminación de la barrera sanitaria que protege a la Patagonia y aseguró que la medida no impactará en una baja del precio de la carne. “La distorsión está en otro lado: en un modelo que concentra el negocio, margina al interior y convierte la comida en un privilegio para pocos”, afirmó.

Según el mandatario, la evolución del precio en los últimos meses demuestra que la barrera sanitaria no es el problema. “En el resto del país, el kilo de costilla subió de $9.000 a $14.000, la exportación cayó casi un 20% y Argentina alcanzó el valor en gancho más alto del Mercosur, con US$5,17 por kilo, muy por encima de Brasil y Paraguay”, detalló.

Weretilneck enfatizó que más del 60% de la carne que se consume en Río Negro proviene del norte del país y que, pese a ello, los precios no bajaron. “El consumo no mejoró y los que realmente pierden son los productores locales”, sostuvo.

El Gobernador también comparó la situación con Brasil, que logró el reconocimiento como país libre de aftosa sin vacunación tras 50 años de trabajo. “Lo hizo para ingresar a mercados de alto valor y, a partir del 1 de abril, tendrá el mismo estatus sanitario que la Patagonia. Cuando un país avanza en sanidad, lo defiende. No lo destruye”, afirmó.

Por último, advirtió que la eliminación de la barrera sanitaria es una decisión “sin sustento técnico ni económico”, impulsada para favorecer a grandes exportadores y supermercados. “No podemos dimensionar lo que está en riesgo. Estamos realmente preocupados ante la posibilidad de que esto avance”, concluyó.