La ex diputada nacional, dirigente gremial docente y autora de la ley de protección de glaciares, Marta Maffei, lanzó fuertes críticas contra la reforma que impulsa el gobierno de Javier Milei y aseguró que se trata de un intento por “retroceder en derechos ambientales” para favorecer intereses extractivos. Lo hizo en diálogo con el programa Raíz Informativa, que conduce Pedro Caram en FM Raíces de Viedma, tras su participación en la audiencia pública realizada en la Cámara de Diputados de la Nación.
“Fue una muy mala experiencia. No se puede llamar audiencia pública a algo que no permite la participación real”, sostuvo Maffei, quien denunció múltiples irregularidades durante el proceso. Según relató, más de 100 mil personas se inscribieron para exponer pero no pudieron hacerlo, mientras que “se le dio la palabra a gente que no estaba anotada y vinculada a intereses mineros”.
La ex legisladora cuestionó además la limitación del tiempo para exponer —apenas cuatro minutos por participante— y remarcó que, pese a esas restricciones, hubo una coincidencia contundente entre los oradores: “Fue unánime el repudio tanto a la forma en que se hizo la audiencia como al contenido del proyecto”.
“Es una ley inconstitucional”
Maffei fue categórica al analizar el fondo de la iniciativa oficial. “Este proyecto es inconstitucional. Viola principios básicos del derecho ambiental como la no regresión. No se puede dictar una norma que proteja menos que la vigente”, explicó.
En ese sentido, recordó que la legislación actual establece estándares de protección sobre los glaciares —reservas estratégicas de agua dulce— y que la reforma habilitaría a las provincias a tomar decisiones discrecionales. “Se les dice: hagan lo que quieran. Eso rompe con el carácter nacional de la ley y abre la puerta a la contaminación”, advirtió.
Uno de los puntos más polémicos, según describió, es la posibilidad de excluir glaciares del inventario nacional para permitir actividades extractivas. “Lo que plantean es directamente un simulacro: si hay un glaciar, pero la provincia decide que la contaminación no es ‘relevante’, entonces lo eliminan del inventario para poder destruirlo sin consecuencias legales”, denunció.
El riesgo sobre el agua
Durante la entrevista en FM Raíces, Maffei puso el foco en la importancia estratégica de los glaciares. “De ellos nacen 39 cuencas y 79 ríos que riegan gran parte del territorio argentino. Si entregamos los glaciares, estamos entregando el agua”, afirmó.
La ex diputada también alertó sobre el impacto ambiental de la minería a gran escala, que —según explicó— utiliza millones de litros de agua diarios mezclados con sustancias químicas. “Estamos generando contaminación irreversible. Hay residuos que los científicos dicen que no se pueden remover ni en 500 años”, señaló.
En ese contexto, vinculó el debate con un problema global: “El agua es la vida. Podés vivir sin petróleo, pero no sin agua. Ya hay guerras por el agua y van a ser cada vez más frecuentes”.
Comunidades y derechos vulnerados
Otro de los ejes críticos del proyecto, indicó, es la falta de consulta a comunidades originarias, en contraposición con compromisos internacionales asumidos por Argentina, como el Convenio 169 de la OIT. “Toda intervención que afecte su territorio debe ser consultada de manera previa, libre e informada. Acá se ignora completamente ese derecho”, sostuvo.
Un conflicto político en escalada
Maffei consideró que el escenario político es incierto de cara a las próximas semanas, cuando el Gobierno buscaría avanzar con acuerdos con gobernadores para lograr el dictamen. “Hay provincias que ya manifestaron su rechazo. Esto puede generar una fractura muy fuerte”, advirtió.
No obstante, remarcó que el debate excede lo legislativo: “Puede ser que logren un revés momentáneo, pero el pueblo está acompañando la defensa de esta ley. Y quienes voten en contra van a tener que hacerse cargo de las consecuencias”.
Finalmente, recordó el origen de la normativa que impulsó hace más de dos décadas, a partir de conflictos por el uso del agua en zonas cordilleranas. “Los propios regantes me decían que las mineras les estaban quitando el agua. Ahí entendí que hacía falta una ley para evitar la discrecionalidad y proteger un recurso vital”, relató.
Y concluyó con una advertencia que resume el eje del conflicto: “No estamos hablando de cualquier cosa. Estamos hablando de proteger la vida”.
25 marzo 2026
Nacionales