"No hay falta de recursos, hay mal. Uso", Martinez cruzó a Lavin

El ex subsecretario de Vivienda del IPPV cuestionó los datos del interventor y afirmó que con fondos FONAVI podrían hacerse entre 70 y 80 casas anuales solo en Viedma. También denunció que esos recursos “se destinan a otros fines”.

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El ex legislador y referente del sector de la construcción, Raúl Martínez, salió a refutar públicamente las declaraciones del interventor del IPPV, Mariano Lavín, y aseguró que la provincia cuenta con recursos suficientes para impulsar una política habitacional mucho más amplia. “No es que falte plata, el problema es cómo se utiliza”, afirmó el referente de la construcción.

Las declaraciones fueron vertidas en una entrevista brindada al programa Raíz Informativa, que conduce Pedro Caram, luego de que Lavín reconociera que el Instituto construye actualmente entre 170 y 200 viviendas anuales, una cifra inferior a la de gestiones anteriores. Frente a ese escenario, Martínez planteó que el diagnóstico oficial es incompleto y cuestionó la falta de transparencia en la información. “Los funcionarios deben informar como corresponde y no vender gato por liebre”, expresó.

El ex subsecretario de Vivienda sostuvo que, solo con los fondos del FONAVI que recibe la provincia, podrían construirse alrededor de 700 viviendas por año en Río Negro. Según detalló, esos recursos ascienden a unos 3.600 millones de pesos mensuales, lo que representa cerca de 40.000 millones anuales. “Si se destinaran al objetivo para el que fueron creados, se podría dar una respuesta mucho más amplia a la demanda habitacional”, indicó.

En ese sentido, Martínez aseguró que en Viedma podrían ejecutarse entre 70 y 80 viviendas por año, lo que además implicaría la generación de entre 200 y 250 puestos de trabajo directos en el sector de la construcción. “Es una herramienta clave para dinamizar la economía local y atender una necesidad social urgente”, afirmó.

El dirigente peronista también cuestionó el rol actual de la conducción del IPPV, al considerar que se limita a tareas administrativas como la regularización de pagos o la escrituración de viviendas. “Eso es importante, pero no puede ser la única función. Se necesita gestión, buscar financiamiento, generar programas y reclamar los recursos que corresponden”, señaló.

Martínez remarcó que el Fondo Nacional de la Vivienda tiene un destino específico y que, si bien existen excepciones en contextos de emergencia, su objetivo principal es la construcción de viviendas sociales. “Históricamente, estos fondos permitieron construir miles de casas en la provincia. No hay razón para que hoy no se haga lo mismo”, sostuvo.

Finalmente, advirtió sobre el impacto social de la falta de políticas habitacionales sostenidas y vinculó esa situación con el crecimiento de tomas de tierras en distintas localidades. “Cuando el Estado se retira, aparecen estas problemáticas. La solución está al alcance si se utilizan correctamente los recursos disponibles”, concluyó.

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