En el encuentro, éstos relataron que, durante el transcurso del conflicto bélico del Atlántico Sur, se encontraban bajo bandera y a disposición de las fuerzas armadas en distintos destacamentos ubicados en el territorio continental y que, si bien no debieron sufrir un bautismo de fuego por no encontrarse en la zona del teatro de operaciones, si fueron parte del operativo conjunto que se llevó a cabo cumpliendo tareas de apoyo, logística o en reserva a la espera de su traslado al frente de batalla.
En ese sentido, afirmaron que en aquel momento, la realidad de la guerra no se circunscribía solamente a las islas. Que su situación, pese a no encontrarse en el frente de batalla, era un realidad bélica en la que se realizaban permanentemente operativos de aprestos bélicos y preparativos ante la eventualidad de un ataque o una movilización, motivo por el cual realizaron numerosos reclamos a fin de que les sea otorgado un reconocimiento por los servicios prestados a la nación.
Durante la reunión, se analizaron las modificaciones introducidas recientemente a la ley 2.584 que contempla el otorgamiento de beneficios a los soldados que participaron en el conflicto dentro de los límites de las Islas y coincidieron en que la ampliación de esos beneficios son un justo reconocimiento para aquellos que pusieron su propia vida a disposición de la Patria y solicitaron ser tenidos en cuenta ellos también ya que consideran que han sido olvidados en esta reparación histórica que merecen todos los soldados que, de una forma u otra, se han visto afectados por el conflicto bélico.

15 enero 2026
Río Negro