Ley de Tierras: las claves de una reforma que pone en alerta a Río Negro

Opinión: Juan Manuel Pichetto

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Por Juan Manuel Pichetto (*)


El oficialismo busca flexibilizar la compra de campos por parte de capitales extranjeros. El impacto en los recursos hídricos de la cordillera y los controles en las zonas de frontera encienden las alarmas en la Patagonia.


El próximo 6 de agosto, el Senado de la Nación será el escenario de una discusión clave para el futuro geopolítico y ambiental de la Patagonia. El Congreso debatirá el proyecto de reforma de la Ley de Tierras Rurales (Ley N° 26.737), una iniciativa que impacta de manera crítica y directa en Río Negro debido al altísimo valor estratégico e inmobiliario de sus suelos.


Extranjerización al 25% y flexibilización de límites

El proyecto original del Poder Ejecutivo pretendía una “desregulación” total, eliminando por completo todas las restricciones para compradores privados extranjeros. La alternativa que se evalúa ahora en los despachos del Congreso es casi duplicar el tope de posesión extranjera permitido: elevarlo al 25%, frente al 15% que fija la ley actual. Cabe recordar que este techo debe cumplirse de forma espejo dentro de cada provincia y, a su vez, en cada municipio o departamento.


El peligro del acceso al agua: el fantasma de Lago Escondido

La ley actual prohíbe taxativamente la compra de campos que contengan o sean ribereños de cuerpos de agua permanentes y de gran envergadura, como lagos y ríos.

La provincia de Río Negro arrastra un histórico escenario de conflictividad social por el acceso público a los espejos de agua. Distintos sectores advierten que relajar esta norma facilitará el cercamiento privado de nacientes de ríos y cuencas hídricas críticas, un recurso vital y escaso en el siglo XXI.


Zonas de seguridad y soberanía fronteriza

A este panorama se suma la situación geopolítica de la región. Río Negro comparte una extensa frontera cordillerana con Chile, un área históricamente protegida por normativas de seguridad nacional.

Evitemos el avance de la compra de tierras en manos de extranjeros o sus testaferros y defendamos la soberanía nacional. Prácticamente ninguna de las principales potencias globales permite la venta libre de tierras a capitales extranjeros en zonas fronterizas o sobre las nacientes de sus ríos. Abrir esa puerta en la Patagonia puede significar un punto de no retorno para el control de los recursos naturales del país.

(*) Licenciado

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