UNTER espera una nueva paritaria y cuestiona el impacto de los salarios

La secretaria general del gremio, Laura Ortiz, sostuvo que la oferta del 4,18% profundiza el endeudamiento docente y reclamó que los aumentos se apliquen únicamente sobre sumas remunerativas. También cuestionó a las anteriores conducciones sindicales y pidió precisiones sobre las jubilaciones demoradas

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La secretaria general de UNTER, Laura Ortiz, advirtió que los salarios docentes de Río Negro atraviesan una situación crítica, con trabajadores que buscan un segundo turno o actividades extra para cubrir sus gastos. En ese marco, defendió el rechazo a la última propuesta salarial del Gobierno provincial y reclamó una nueva convocatoria paritaria antes del 15 de noviembre.

Ortiz explicó que el Congreso realizado el pasado viernes resolvió "rechazar la oferta del 4,18%, en lugar de declararla insuficiente". Señaló que la diferencia es importante porque, en anteriores negociaciones, el Gobierno interpretó la declaración de insuficiencia como una aceptación de la propuesta y no convocó nuevamente a discutir salarios. “Nosotros entendemos que esta propuesta salarial es rechazable, porque aumenta el nivel de empobrecimiento que tiene la docencia rionegrina, pero también aumenta, sobre todas las cosas, el nivel de endeudamiento”, afirmó.

La dirigente planteó que el gremio necesita una recomposición salarial que tenga impacto real en los ingresos. Uno de los puntos centrales del reclamo es que los aumentos se apliquen exclusivamente sobre sumas remunerativas, en un escenario en el que el 60% del salario docente está compuesto por conceptos no remunerativos.

La secretaria general vinculó ese planteo con la situación de más de 300 docentes que esperan avanzar con sus trámites jubilatorios. Indicó que el sindicato necesita que las mejoras salariales tengan incidencia en los ingresos y no se concentren en conceptos que no se computan de la misma manera para esos efectos.


Un paro de 24 horasen suspenso hasta noviembre

Aunque el Congreso rechazó la propuesta, UNTER resolvió mantener en suspenso una medida de fuerza y exigir una nueva convocatoria a paritaria. Ortiz explicó que la decisión de no anunciar de inmediato un paro responde a que el gremio quiere agotar la instancia de diálogo. “Nos parecía que rechazar y salir a un paro, sin exigirle al Gobierno una nueva convocatoria para discutir, no correspondía”, sostuvo.

La dirigente reconoció que existe preocupación entre docentes por los descuentos salariales que se aplican cuando se realizan medidas de fuerza. Dijo que, durante las recorridas por escuelas de distintos puntos de la provincia, muchos trabajadores manifestaron que no pueden afrontar esa pérdida de ingresos.

Sin embargo, defendió el paro como una herramienta histórica de reclamo de la clase trabajadora y sostuvo que las decisiones deben tomarse a partir de la participación de las bases. La medida prevista sería de 24 horas y, si no hay una nueva convocatoria, el sindicato deberá definir la fecha a través de un plenario de secretarios y secretarias generales.

Ortiz anticipó que UNTER insistirá con el pedido hasta el 15 de noviembre. Además, señaló que el 3 de noviembre el gremio participará de mesas de trabajo sobre infraestructura escolar y nivel inicial, donde también reclamará que se retome la discusión salarial.

Ortiz también se refirió a la situación de los docentes que esperan la resolución de sus trámites jubilatorios. Indicó que el sindicato recibió información sobre algunos expedientes que habrían sido cerrados, pero aclaró que todavía no cuenta con precisiones oficiales sobre las condiciones en que se resolverán esos casos.

La novedad que conocieron el viernes fue que algunos trabajadores podrían pasar a la etapa de espera de la fecha de cobro, prevista para diciembre. Sin embargo, la dirigente remarcó que desconocen qué medidas permitieron destrabar esos expedientes y en qué condiciones se concretarán los pagos.

En relación con los encuentros previstos con el Gobierno, la titular de UNTER dijo que el sindicato presentará informes sobre las condiciones edilicias de distintas escuelas, con registros fotográficos y documentación elaborada por delegados y por la Secretaría de Salud gremial.

Ortiz cuestionó que la discusión pública sobre los días de clase se concentre en las jornadas de paro y no contemple las suspensiones provocadas por problemas de infraestructura. Planteó que hay establecimientos donde las condiciones edilicias impidieron el dictado de clases y el gremio busca conocer el estado de las obras para evitar que esas dificultades se repitan al comienzo del ciclo lectivo 2027. 


La interna sindical y las críticas a conducciones anteriores

Durante la entrevista, Ortiz también respondió a los cuestionamientos públicos de exdirigentes sindicales sobre las decisiones de los congresos y la conducción actual de UNTER. Aunque dijo que no le gusta trasladar las discusiones internas hacia afuera de la organización, cuestionó el balance de quienes estuvieron al frente del gremio durante más de dos décadas. “La agrupación que se manifiesta estuvo más de 20 años en la conducción del sindicato y las consecuencias las estamos pagando hoy”, afirmó. En ese sentido, mencionó las auditorías médicas privadas, la moratoria y el deterioro salarial como problemas que, sostuvo, no se originaron durante la actual gestión.

La secretaria general defendió la participación de las bases en las decisiones gremiales y afirmó que el sindicato debe permitir que las y los trabajadores definan si aceptan una propuesta o impulsan una medida de fuerza. “El sindicato es del conjunto de los trabajadores y trabajadoras, y en función de eso las definiciones se toman donde se tiene que tomar y con quiénes se tiene que tomar”, concluyó.

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