Por Edmundo "Mundi" Fuster (*)
Cuadro de situación
Alrededor de las 08:00 hs. del día siguiente en que el Jefe de Gabinete de Ministros (JGM) informara sobre el estado de la Nación, el presidente en su cuenta de X, publicó:
"NOL$ALP. (quiere decir No
Odiamos Lo $uficiente A Los Periodistas)
Desenmascarando el accionar de las basuras
inmundas (95%) que llevan el rótulo de "periodistas". La falta de
pauta los tiene tan locos que hoy no exhiben diferencia alguna en visión. VIVA
LA LIBERTAD CARAJO.!!!"
Mientras que los sacerdotes católicos inician
la celebración saludando a la feligresía diciendo: "La paz esté con
vosotros", desde la cumbre del Poder también dicen buenos días,
aclarando que no se odia poco. Son formas; cada uno da lo que puede, nadie da
lo que no tiene.
Las 7 horas que duró la presentación del JGM
fueron soporíferas. Todas preguntas “picante suave” que ya tenían la
respuesta escrita; si no coincidía exactamente era lo mismo, porque pasaba
igual.
Aparte, no había demasiado para preguntar.
Si en vez de estar el JGM hubiera habido un DJ
con una consola, tranquilamente —y si las respuestas en vez de estar escritas
hubieran estado grabadas— podría haber hecho "play" y las respuestas
se hubieran reproducido.
Todo armado, todo guionado, demasiado
coucheado. Una cosa es estar preparado, que es lo mínimo que podía esperarse,
pero tener todo armado y todas las respuestas leídas, ya es algo verdaderamente
escandaloso.
Sobre la situación actual, los temas pendientes
y las proyecciones de futuro no tiene sentido profundizar: es más de lo mismo.
La gente se queja de gusto, la culpa es del periodismo que bate el parche y
genera esa sensación. Así dicen que piensan.
Análisis de lo visto y oído
En el artículo anterior planteamos que esta sería una Rendición de cuentas con aprietes y chicanas entre castas, nada que ver con los ciudadanos que día a día pasan el frío invierno sin frazadas.
A la gente de a pie le interesaba saber qué
pasaría con los temas pendientes: jubilados, universidades, discapacitados,
hemofílicos, los médicos del PAMI. Esos no son problemas del futuro; son
actuales y requieren soluciones perentorias.
La oposición se vio adormecida, asustada,
temerosa, políticamente “demasiado” correcta. Siete largas horas para que todo
cuanto tenga para decirse es que los temas están en manos de la Justicia, que
las acusaciones son falsas y que todos los gastos los pagó el JGM de su
bolsillo.
No queda claro cómo, con el sueldo declarado,
su familia puede costear departamentos en los barrios más caros de Buenos
Aires, chalets, viajes y coches. La cuenta es clarita: tiene ingresos
superiores a los declarados.
La sesión fue lo más parecido a esos partidos
de fútbol donde cada equipo se forma con un arquero y 9 defensores; partidos
trabados, aburridos e irrespetuosos con el público que pagó su entrada.
En España, ante un partido así, la gente saca
sus pañuelos blancos y los agita en señal de repudio: la pañolada.
En Argentina se suele chiflar por la falta de
compromiso y el poco amor a la camiseta.
El cierre
El gobierno parece estar de festejo, suponiendo
que el tema se diluirá. Pero para el 95% del periodismo ("basuras
inmundas"), para los jubilados que ven su vida en un tobogán empinado y
para los que no pueden pagar ni un monoambiente, el problema no terminó.
Es inadmisible que en un país donde 45 millones
comen fideos con aceite, haya gente que come caviar.
Este partido se jugó entre dos que no quisieron ganar. Generó una profunda decepción.
Si este empate técnico entre los que no quieren
ganar y los que no saben ser oposición persiste, la decepción de hoy será la
que nos devuelva a un pasado del cual parece que nunca nos podemos despegar.
Como en el Mundial 78, el tablero marca 0 a 0, pero esta vez ni Clemente nos saca una sonrisa.
30 abril 2026
Opinion