Luego del hecho de violencia vivido días atrás en la Delegación, el ministro de Desarrollo Social de Río Negro, Ricardo Arroyo, se reunió con los administrativos, operadores y equipos técnicos.
El titular de la cartera brindó su acompañamiento y contención y se interiorizó en cuestiones de seguridad, accesibilidad al lugar, como así también las condiciones laborales de los empleados.
Cabe recordar que el pasado martes, una joven que desempeña tareas en la Delegación sufrió un intento de agresión por parte de una beneficiaria, al recibir la negativa de un trámite administrativo.
Inmediatamente, autoridades del Ministerio se hicieron presentes en el lugar y ordenaron el inicio de los trabajos de reestructuración del ingreso al edificio y que se articule junto a la Policía de Río Negro la presencia de efectivos durante la actividad laboral.
“Los trabajos que se están realizando ahora son temporarios. Estamos en un proceso de organización y para ello necesitamos infraestructura, sino es imposible”, señaló Arroyo.
Añadió el titular de la cartera que “ya me confirmaron que parte del Ministerio se trasladará en un par de meses a un edificio nuevo que nucleará la parte de administración, control de gestión y monitoreo. De esta manera podremos descomprimir la sede central actual y reacomodar espacios”.
“Posiblemente la planta baja de ese inmueble sea el lugar de funcionamiento de la Delegación. Mientras tanto mejoraremos este lugar y ya hay presencia policial para garantizar la seguridad”, aseguró el ministro.
Respecto al personal indicó que “el objetivo primordial que nos hemos propuesto es recuperar el recurso humano, sin empleados responsables es muy difícil llevar adelante una política activa. Para ello debo darles condiciones, no se puede exigir a un empleado el 100 por ciento de sus capacidades sino le doy liderazgo, herramientas, incentivo y condiciones dignas de trabajo”.
Expresó que “mi visión es tener organización para poder llevar adelante un trabajo planificado que englobe todas las cuestiones sociales. Es un desafío que tengo yo y que tenemos todos. Nos tenemos que sentir orgullosos de ser parte del Estado”.
“A mi entender es el Estado el único que da lugar para incluir, para dar derechos, para dar oportunidades. Y tenemos que estar orgullosos de trabajar en este Ministerio, con la condición humana, con valores, con solidaridad. Por eso necesito que me acompañen” añadió el ministro.
Agregó que concretar una buena gestión respaldada por recursos económicos es fundamental para desarrollar todo el abanico de programas y cuestiones que hacen al abordaje de las problemáticas y crecimiento social.
“Nunca el dinero será suficiente, pero el año pasado había 220 millones para ejecutar y se ejecutaron 90, por lo tanto, hay que trabajar mucho y utilizar todos los fondos, siendo responsables con los que nos toca hacer” explicó Arroyo.
Destacó que “mi vida política es luchar para cambiar. Hay vocación hay voluntad y vamos a dejar todo lo que tengamos que dejar para cumplir con esta responsabilidad que me ha encomendado el Gobernador Alberto Weretilneck y sé que si no cuento con el recurso humano comprometido, no lo voy a poder lograr”.
Señaló la importancia del respeto mutuo y el diálogo. “Hoy estoy para escucharlos y voy a intentar hacer todo lo que esté a mi alcance para solucionar lo que hemos heredado. Solo pido que me ayuden y me acompañen. No debemos ser un Estado mendigo. Hay muchas cosas con lo que nos vamos a enfrentar, y vamos a luchar para llegar”.
Subrayó que “no me gusta la política de ajuste neoliberal y menos el ajuste al trabajador. En esto soy inflexible. Al trabajador que se brinda a su tarea le daremos todas las posibilidades. Pero aquel que no tiene la intencionalidad de cumplir con su tarea, no tiene espacio en este Ministerio. La idea es ser justo con todos”.
Por otra parte, los integrantes de la Delegación manifestaron el agradecimiento por la presencia del ministro y su acompañamiento a los trabajadores.
“Nunca hemos tenido respuesta. Siempre trabajamos con amor y vocación al programa. Cuando manifestábamos la condiciones en las que estábamos nos decían que si no nos gustaba nos teníamos que ir”, dijeron en referencia a lo sucedido en ocasiones anteriores.

1 enero 2026
Río Negro