Las comunidades rurales que empezaron a vivir del
turismo se preparan para promover muy fuertemente "viajeros locales en sus
territorios" mientras buscan aliarse con sindicatos, centros de jubilados
y de estudiantes para enfrentar las consecuencias económicas de la pandemia.
En un nuevo paso, esta vez facilitado por la irrupción
global del coronavirus, los operadores de Turismo Rural Comunitario (TRC)
quieren establecer relaciones "sólidas" con instituciones de la
sociedad para un intercambio de mutuo beneficio y porque "es momento de
reconstruir territorios", dijo a Télam Ramiro Ragno, integrante de la Red
Argentina de Turismo Rural Comunitario (RATurC).
"Esta pandemia, que impide viajar lejos y da
miedo, es para nosotros una oportunidad para construir territorios locales.
Queremos que la gente en la ciudad sepa que puede ser parte de la economía
local comprando productos locales", indicó.
La red de turismo rural
La RATurC agrupa a unas 100 comunidades en todo el
país con distintos niveles de desarrollo "30 en instancia madura, es decir
que tienen canal de comunicación, elaboran folletería, responden a la demanda y
reciben viajeros todo el año. Otras 30 en proceso de organización y otras 40
viendo cómo y qué ofrecer a los visitantes", precisó Ragno desde Salta.
Agregó que "ninguna" de esas comunidades
vive "exclusivamente" del turismo sino que se trata de un complemento
y un servicio dentro de la diversidad de productos que esas familias trabajan
aunque, remarcó, "los ingresos que generan por la nueva actividad a veces
supera la venta de productos del campo".
El turismo rural comunitario es una oferta
relativamente nueva generada desde las comunidades campesinas e indígenas que
abren sus puertas a visitantes para reafirmar la gestión no solo de sus
recursos naturales sino también culturales y ambientales y permite que el
viajero que les llega pueda percibir la identidad de los lugares a través de
las comidas y el estilo de vida sumado a las producciones artesanales propias
de cada territorio.
La ciudad va al campo
Para mejorar la oferta turística los integrantes de la
RATurC tienen en agenda organizar "viajes de compras de proximidad"
con el concepto de "la ciudad va al campo y conoce otros mundos cerquita
de su propio mundo que se convierte en una linda excusa para viajar en familia,
aprender a cosechar, practicar el comercio justo y para construir territorio
pluricultural" explicó Ragno.
También buscan, y ya por fuera de lo que sería la
oferta turística, "alianzas comerciales estables" con empresas e
instituciones para "la provisión continua de alimentos y artesanías
durante todo el año".
Es decir que las comunidades a través de la RATurC
piden a las empresas -hoteles, restaurantes o comercios- que incluyan en sus
programas, paquetes, menúes, mobiliario y regalos su oferta en el mercadeo
local permanente para sostener la economía local y la identidad cultural y
patrimonial de las regiones.
En tanto, Marina Guastavino, facilitadora de la Red de
Turismo Rural del INTA -otro organismo estatal de fuerte presencia en los
territorios-, explicó a Télam que buscan que los productores trabajen "de
manera asociativa para construir una oferta conjunta de turismo rural y que
puedan contar con algún tipo de acompañamiento técnico en lo específico y
acercando todas las herramientas necesarias para fortalecer y consolidarse en
la actividad".
Mientras transcurre la cuarentena y los distintos
sectores de la economía se preparan para la postpandemia, en el área de turismo
rural comunitario esperan que la próxima temporada de verano los argentinos que
no podrán viajar al exterior los visiten y conozcan más de su propio país.
La llegada "de los cercanos"
Ragno detalló por otro lado que el 60% de los
visitantes son argentinos de Santa Fé, Córdoba y Buenos Aires, seguidos por
extranjeros de España, Francia, Suiza, Bélgica y Países Bajos y también de los
Estados Unidos aunque hizo hincapié que en este año, como consecuencia de la
cuarentena mundial, van a potenciar la llegada "sobre todo de los
cercanos, los que están a una o dos horas de viaje" de los destinos.
En cuanto al perfil de los visitantes, se trata de
"personas informadas que respetan las culturas locales, las costumbres,
los precios, que no se llevan piezas arqueológicas ni plantas, no se salen de
los senderos, piden permiso antes de hacer fotografías y gustan de compartir
almuerzos y sobremesas con los anfitriones" para conocerlos y compartir
experiencias.
Es un tipo de turismo que se mueve de otra manera:
"No pensamos en grupos en colectivos grandes, son viajeros concientes que
se mueven en pareja, amigos o familia, que se informan antes y organizan el
viaje desde sus casas, que aman la naturaleza y la cultura y que, básicamente,
se desplazan tranquilos, sin apuros".
Por eso, la apuesta por impulsar alianzas con
organizaciones e instituciones de la sociedad como sindicatos, clubes de
jubilados, de montaña u observadores de aves es "clave" para promover
"viajeros locales en su propio territorio" con propuestas de un día o
dos a precios accesibles.
"Serán grupos pequeños que visitarán
emprendimientos comunitarios organizados, con previa reserva, acuerdos mutuos y
cumpliendo todos los protocolos de salud pública", completó Ragno.

22 febrero 2026
Río Negro