Una mujer quedó imputada por el robo de un teléfono celular, luego de que la Fiscalía la acusara de haber amenazado con un cuchillo a otra mujer para apoderarse del dispositivo. En la misma audiencia se dispuso la apertura de la investigación penal preparatoria y se ordenaron medidas cautelares, entre ellas la colocación de una tobillera electrónica.
El hecho ocurrió el 17 de junio, alrededor de las 11, en inmediaciones del barrio Ceferino de Viedma. La fiscal Yanina Estela Pasarelli detalló que la acusada habría abordado a la víctima y le habría exigido el teléfono, para luego amenazarla con un cuchillo tipo serrucho ante su negativa.
De acuerdo con la acusación, durante el episodio se produjo un forcejeo y la mujer habría extraído el arma blanca para amenazar reiteradamente a la víctima con apuñalarla. En ese momento intervino una tercera persona, que no fue identificada, para intentar defenderla.
Siempre de acuerdo con el relato incorporado por la Fiscalía, esa persona se dirigió a la agresora por su nombre, pero también habría sido amenazada con el cuchillo. Tras su retiro del lugar, continuó el forcejeo y la acusada finalmente habría logrado apoderarse del celular.
La Fiscalía encuadró provisoriamente el hecho como robo agravado por el uso de arma blanca y atribuyó a la mujer responsabilidad en carácter de autora. Como parte de la evidencia presentada, se incorporó la denuncia de la víctima, en la que se detallaron las circunstancias del episodio.
También fueron incorporados informes de la Oficina de Investigación en Telecomunicaciones del Ministerio Público, que permitieron establecer que el teléfono tuvo actividad después del robo. En particular, se detectó que en el dispositivo había sido activada una nueva línea telefónica a nombre de un familiar directo de la acusada.
A esa evidencia se sumaron los resultados del trabajo realizado por el Cuerpo de Investigación Judicial y de un allanamiento llevado adelante en julio en el domicilio de la imputada. Durante ese procedimiento fue recuperado el celular denunciado como sustraído.
La Fiscalía estuvo integrada además por la fiscal adjunta Sofía Lento. Durante la audiencia, la defensora oficial Graciela Carriqueo no formuló objeciones a la acusación presentada por el Ministerio Público.
El juez de garantías Adrián Dvorzak dispuso entonces la apertura de la investigación penal preparatoria. Además, ordenó que el teléfono sea restituido a la víctima, una vez realizadas las pericias necesarias sobre el dispositivo para avanzar con la investigación.
Como medida destinada a resguardar el proceso y evitar su entorpecimiento, se impusieron distintas medidas cautelares a la mujer imputada. Entre ellas se encuentra la colocación de una tobillera electrónica, mientras continúa la investigación del hecho.
4 septiembre 2026
Judiciales