La propuesta para que trabajadoras y trabajadores estatales de Río Negro puedan elegir otra obra social en lugar de IPROSS abrió objeciones antes de que el proyecto del Ejecutivo llegue a la Legislatura. El planteo opositor de legisladores y la posición grmial de UPCN, ponen el foco en el posible impacto que la salida de aportantes podría tener sobre la sustentabilidad de la obra social provincial.
El presidente del bloque Vamos con Todos, José Luis Berros, pidió que se constituya con carácter urgente la Comisión Especial Legislativa de Seguimiento del IPROSS, prevista en el artículo 60 de la Ley N° 2753. El objetivo es que ese ámbito analice la situación de la obra social y escuche a los distintos sectores involucrados antes de avanzar con una modificación estructural.
Berros sostuvo que una reforma de estas características no debería discutirse sin la participación de quienes integran y conocen el funcionamiento del IPROSS. En ese sentido, planteó que la comisión cuenta con antecedentes y herramientas para determinar cuáles son las dificultades que atraviesa el organismo y evaluar si la modificación anunciada constituye una respuesta adecuada.
El legislador también advirtió sobre el riesgo de que el nuevo esquema termine desfinanciando al IPROSS, reduciendo su cantidad de afiliados y debilitando su carácter de obra social estatal. Su preocupación apunta especialmente a que una disminución de los aportes pueda derivar en un proceso de pérdida de capacidad de la entidad y, eventualmente, abrir el camino hacia una virtual privatización, una posibilidad que rechazó.
La posición de Berros se suma al rechazo expresado por UPCN Río Negro, que cuestionó la iniciativa anunciada por el gobernador Alberto Weretilneck y puso el eje en el principio de solidaridad sobre el que, según el gremio, fue construido el IPROSS. La organización sindical planteó que la posibilidad de elegir otra cobertura puede generar una fuga de aportantes y afectar el equilibrio financiero de la obra social.
Desde UPCN también señalaron que el financiamiento del IPROSS no depende únicamente de los aportes de trabajadores activos, jubilados y adherentes, sino que incluye fondos provenientes del Tesoro provincial. El gremio sostuvo que existen demoras en las transferencias que corresponden al organismo y vinculó esa situación con las dificultades que atraviesa actualmente la obra social.
Frente a ese escenario, UPCN propuso una alternativa diferente a la apertura del sistema: que la administración del IPROSS quede en manos de los gremios estatales. La organización conducida por Juan Carlos Scalesi afirmó que cuenta con capacidad técnica, administrativa y organizativa para asumir esa responsabilidad y planteó que las demás entidades sindicales que representan a trabajadores estatales también deberían participar de una eventual conducción.
El gremio cuestionó además la actual administración y sostuvo que, si quienes tienen la responsabilidad de conducir el IPROSS no pueden garantizar su funcionamiento, deberían dar un paso al costado. Al mismo tiempo, insistió en que la discusión debería centrarse en defender y fortalecer la obra social, en lugar de avanzar hacia un esquema que pueda reducir su cantidad de afiliados.
El proyecto anunciado por Weretilneck propone modificar precisamente uno de los pilares del actual sistema: la afiliación obligatoria a IPROSS para los agentes públicos. La iniciativa contempla que tanto trabajadores activos como pasivos puedan optar por otra entidad habilitada y que la elección alcance a todo el grupo familiar a cargo.
El Gobierno provincial había planteado que la posibilidad de elegir otra cobertura funcionaría como un mecanismo de competencia para IPROSS, con el argumento de que la obra social deberá mejorar sus prestaciones y dar respuestas más ágiles frente a otras alternativas. El Ejecutivo también vinculó la iniciativa con las mejoras y herramientas digitales que viene incorporando el organismo, además de las coberturas que ofrece a sus más de 130.000 afiliados directos e indirectos.
El esquema anunciado también prevé mecanismos de regreso a IPROSS. Quienes opten por otra cobertura podrán reincorporarse posteriormente como afiliados obligatorios directos, mientras que si la entidad elegida deja de estar disponible por razones ajenas a la persona afiliada, la reincorporación será automática. Los tratamientos que se encuentren en curso, además, deberán continuar sin interrupciones durante el proceso de cambio.
Con el proyecto todavía pendiente de ingreso formal a la Legislatura de Río Negro, la discusión comienza a concentrarse en las consecuencias que podría tener la modificación del sistema. Mientras el Ejecutivo y quienes respaldan la libre elección la presentan como una alternativa para que cada agente decida sobre su cobertura, Berros y UPCN advierten que la pérdida de aportantes puede afectar la estructura financiera del IPROSS.
13 septiembre 2026
Río Negro