Miler destacó el impacto laboral de proyectos energéticos y reclamó participación local

El gremio aseguró que las obras vinculadas al petróleo y al gas ya emplearon a cientos de trabajadores en la región y pidió fortalecer la capacitación para cubrir puestos especializados

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Los proyectos energéticos que avanzan sobre la costa atlántica rionegrina continúan generando expectativas en materia de empleo y desarrollo económico, según estimaciones de la UOCRA Seccional Zona Atlántica que sostienen que las obras vinculadas al transporte y exportación de hidrocarburos ya tuvieron un impacto concreto en la generación de puestos de trabajo, aunque reconocen que aún existen desafíos para ampliar la participación de mano de obra local en tareas altamente especializadas.

El análisis fue realizado por el secretario general del gremio, Damián Miler, quien repasó el estado de avance de las obras que se ejecutan en el Golfo San Matías y destacó que actualmente continúan los trabajos asociados al proyecto conocido como Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y a las iniciativas vinculadas al desarrollo del GNL.

El gremialista explicó que una de las obras ya completó la construcción de 14 kilómetros de cañería terrestre, que conectan el sistema de transporte de gas con la zona costera. Actualmente los trabajos avanzan en el tendido offshore y en la construcción de una planta de impulsión, tareas que demandarán varios meses más de ejecución.

Miler señaló que durante la etapa de mayor actividad participaron entre 300 y 400 trabajadores de distintos rubros, incluyendo construcción, logística y servicios técnicos. Si bien parte de ese personal ya concluyó sus tareas, todavía permanecen operarios trabajando en distintos frentes de obra.

El dirigente también participó recientemente de una mesa de trabajo convocada para evaluar las condiciones laborales en los proyectos energéticos. Allí se analizaron informes elaborados por la Secretaría de Trabajo y distintos reclamos vinculados al cumplimiento de convenios colectivos, condiciones de alojamiento y provisión de servicios para los trabajadores.

Uno de los planteos más fuertes estuvo relacionado con la calidad de las viandas que reciben quienes se desempeñan en los obradores. Indicó que se detectaron deficiencias que fueron trasladadas a las empresas y al consorcio responsable de los proyectos para que adopten medidas correctivas.

Además, el gremio insistió en la necesidad de garantizar el cumplimiento de la legislación provincial que promueve la contratación de mano de obra rionegrina, así como el cupo destinado a mujeres y diversidades dentro de las obras.

En ese sentido, Miler sostuvo que en muchas categorías laborales la participación de trabajadores locales supera ampliamente el porcentaje mínimo exigido por la normativa provincial. Sin embargo, reconoció que existen puestos vinculados a tareas offshore y otras actividades específicas que requieren personal especializado proveniente de otras provincias e incluso del exterior.

Frente a esa situación, la UOCRA impulsa programas de capacitación con el objetivo de que trabajadores rionegrinos puedan acceder a esas funciones en los próximos años. “La idea es que cuando estos proyectos estén en pleno desarrollo tengamos personal local preparado para cubrir esos puestos”, explicó.

Respecto del debate sobre el impacto económico en Sierra Grande, el dirigente respondió a los cuestionamientos planteados por algunos sectores comerciales que consideran insuficiente el derrame económico generado hasta el momento. Afirmó que parte de esa situación también está relacionada con la falta de acuerdos entre algunos comercios y organizaciones vinculadas a los trabajadores para facilitar mecanismos de compra y financiamiento local.

Miler consideró que localidades como San Antonio Oeste y Las Grutas lograron adaptarse más rápidamente a las demandas de los proyectos, especialmente en materia de alojamiento, gastronomía y servicios para el personal que llega desde distintos puntos del país.

De cara al futuro, el gremio observa con expectativa el avance de nuevas etapas vinculadas al desarrollo energético en el Golfo San Matías. Indicó que la reciente incorporación de iniciativas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y la continuidad de las obras petroleras permiten proyectar varios años de actividad.

En paralelo, adelantó que ya comenzaron las conversaciones para conformar mesas de trabajo permanentes entre empresas, sindicatos y organismos estatales, tomando como referencia la experiencia acumulada durante los proyectos actualmente en ejecución.

Miler destacó que los salarios vinculados a estas obras representan uno de los principales atractivos para los trabajadores. Según detalló, en algunos casos los ingresos duplican los percibidos en obras tradicionales de la construcción, con remuneraciones que pueden alcanzar los tres millones de pesos mensuales en determinadas categorías.

Más allá de la coyuntura económica, el dirigente también se refirió al escenario político y sostuvo que el movimiento sindical busca recuperar espacios de representación institucional. En ese marco, confirmó que distintos gremios mantienen conversaciones para impulsar una mayor participación de dirigentes sindicales en los próximos procesos electorales.

Las decisiones se siguen tomando en lugares donde muchas veces no hay representación de los trabajadores”, planteó Miler, quien consideró que los debates sobre empleo, condiciones laborales y desarrollo productivo requieren una presencia más activa del sector gremial en los ámbitos legislativos y políticos.

Mientras las obras continúan avanzando sobre la costa atlántica, desde la UOCRA aseguran que el desafío ya no pasa solamente por generar empleo, sino también por formar trabajadores, ampliar la participación local y garantizar que los beneficios de los grandes proyectos energéticos alcancen a la mayor cantidad posible de sectores de la provincia.

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