Más de 4.000 emprendedores pasaron por el programa de Banco Patagonia

Desde la entidad destacaron el crecimiento de la iniciativa y aseguraron que la visibilidad y las redes de contacto se convirtieron en uno de los principales beneficios para quienes participan.

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A once años de su puesta en marcha, el programa Emprendedores Río Negro acumula más de 4.000 participantes, más de 150 proyectos finalistas y una red de contactos que, según sus organizadores, se transformó en una de las principales herramientas para impulsar nuevos negocios en la provincia.

El balance fue realizado por el gerente regional de Banco Patagonia, Jorge Davicino, quien destacó la evolución que tuvo la propuesta desde sus primeras ediciones y sostuvo que el acompañamiento ya no se limita únicamente a la capacitación o a los premios económicos.

Según explicó, uno de los cambios más importantes se produjo a partir del crecimiento de las plataformas digitales y las redes sociales, que permitieron ampliar significativamente la visibilidad de los emprendimientos participantes.

En la actualidad, el programa cuenta con un catálogo digital que reúne más de 150 proyectos destacados, donde emprendedores y emprendedoras de distintas localidades exhiben productos y servicios que pueden ser consultados por potenciales clientes, proveedores e instituciones.

Davicino señaló que esa exposición generó oportunidades concretas de crecimiento. En algunos casos, los participantes establecieron vínculos comerciales entre sí; en otros, se convirtieron en proveedores de empresas e instituciones. Incluso aseguró que el propio Banco Patagonia suele recurrir a esa base de emprendedores cuando necesita contratar servicios o adquirir productos para distintas actividades.

El programa fue evolucionando y hoy una de las cosas más valoradas es justamente la visibilidad que obtienen los proyectos”, explicó.

Otro aspecto que destacó fue la posibilidad de generar vínculos entre personas que atraviesan experiencias similares. Según indicó, el intercambio de conocimientos, contactos y estrategias comerciales terminó convirtiéndose en un valor agregado tan importante como la capacitación formal.

La experiencia también permitió observar cómo fueron cambiando los perfiles de los emprendimientos rionegrinos durante la última década. Davicino recordó que hace diez años cuestiones como la inteligencia artificial, la comercialización digital o el uso intensivo de redes sociales tenían una presencia mucho menor entre los proyectos que se presentaban.

Hoy, en cambio, las propuestas vinculadas a la innovación tecnológica ocupan un lugar cada vez más relevante dentro del ecosistema emprendedor provincial, acompañando las transformaciones que atraviesan la economía y los hábitos de consumo.

Para el directivo, uno de los principales logros del programa es haber alcanzado representación de toda la geografía rionegrina. En ese sentido, destacó que entre los proyectos finalistas y ganadores aparecen emprendimientos de grandes ciudades, pero también de pequeñas localidades que encontraron en esta herramienta una oportunidad para mostrar su trabajo.

Con más de una década de funcionamiento, el programa se consolidó como uno de los espacios de acompañamiento a emprendedores más extendidos de Río Negro y, según sus impulsores, dejó de ser solamente un concurso para convertirse en una comunidad de proyectos que continúan vinculados mucho tiempo después de cada edición.

Además de la capacitación y el acompañamiento técnico, Davicino resaltó que muchos emprendimientos lograron establecer alianzas estratégicas, relaciones de provisión e incluso nuevos negocios a partir de los contactos generados dentro del programa, una dinámica que fue creciendo con el paso de los años y que hoy constituye uno de sus principales activos.

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