El costo estimado para que una persona trabajadora pueda cubrir sus necesidades básicas en la Argentina superaría actualmente los 2,7 millones de pesos mensuales, según un cálculo elaborado por un frente sindical que decidió presentar su propia medición sobre el costo de vida.
El dato surge de un informe difundido por el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), un espacio integrado por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines, gremios aeronáuticos y más de cien organizaciones sindicales de distintas centrales obreras. De acuerdo con el estudio, el ingreso mínimo necesario para sostener una “Canasta Básica del Hogar Trabajador” asciende a $2.706.923.
Según el relevamiento presentado por el espacio sindical, ese monto permitiría cubrir nueve necesidades consideradas básicas por la Constitución Nacional. Entre los principales rubros se incluyen alimentación, estimada en $618.583; vivienda, con un cálculo de $533.942; salud, con $329.582; cultura y educación, con $233.852; vestimenta, con $138.693; transporte y actividades de esparcimiento, con $554.511; y previsión, con $297.762.
El informe plantea además que, para alcanzar ese nivel de ingresos, el Salario Mínimo, Vital y Móvil debería ubicarse en un valor equivalente a ocho veces el monto actual. Desde el frente sindical sostienen que la medición busca reflejar el costo de vida desde la perspectiva de los hogares trabajadores.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, señaló durante la presentación que el cálculo se elaboró con el objetivo de discutir la distribución del ingreso en el país. Según expresó, el monto estimado representa el ingreso que, de acuerdo con ese análisis, permitiría sostener condiciones de vida consideradas dignas para las familias trabajadoras.
En el mismo encuentro, el secretario general de la UOM, Abel Furlán, sostuvo que la situación salarial debe analizarse en el marco de las políticas económicas vigentes. El dirigente planteó que el poder adquisitivo de los salarios se vio afectado y vinculó esa situación con el contexto productivo y laboral que atraviesan distintos sectores.
Por su parte, Daniel Yofra, secretario general de la Federación Aceitera (FTCIODyARA), indicó que la elaboración de esta canasta responde, según su postura, a la necesidad de contar con parámetros propios para discutir ingresos. El dirigente también señaló que el trabajo técnico fue desarrollado por equipos vinculados al frente sindical.
Durante la presentación del informe también se difundieron estimaciones sobre la evolución del ingreso real de las personas asalariadas. Según los datos difundidos por el FreSU, durante la actual gestión nacional se habría producido una pérdida acumulada de ingresos equivalente a 54 billones de pesos entre trabajadores y trabajadoras.
De acuerdo con ese mismo análisis, la reducción del poder adquisitivo se traduciría en una pérdida promedio de $2.125.000 para asalariados del sector privado y de $11.021.000 para quienes se desempeñan en el sector público.
El documento también vincula esa situación con el aumento del endeudamiento en los hogares. Según el informe presentado por el frente sindical, mientras hace un año las familias destinaban alrededor del 10% de sus ingresos al pago de deudas, en la actualidad ese porcentaje se ubicaría en el 26,3%. A nivel general, el cálculo difundido por el espacio sindical estima que el endeudamiento de los hogares argentinos supera los 36 billones de pesos.
11 marzo 2026
Gremiales