Tener presente estos dos temas, es fundamental ante la visita del primer mandatario estadounidense a nuestro país, ya que habla por un lado en lo que se refiere a la visión de nuestro futuro y el camino a seguir en la recuperación de la soberanía sobre nuestras Islas y por otro lado, la reparación histórica que merecemos como pueblo en vísperas de cumplirse 40 años del ultimo golpe cívico militar.
Desde nuestro espacio reconocemos las declaraciones que recientemente realizaran sobre la voluntad de continuar desclasificando los archivos que están en manos de los organismos de inteligencias estadounidenses y esperamos que esto realmente se cumpla y no sea una mera promesa que solo busque tranquilizar los ánimos ante la llegada de Obama en un día tan representativo para todos los argentinos como es el 24 de marzo.
Creemos además, que una muestra seria de voluntad y respeto hacia nuestro pueblo y nuestra historia, es que Barack Obama reconozca la complicidad ideológica y la participación económica en la gestación del golpe de Estado de 1976.
La dictadura argentina fue acompañada política y económicamente por Estados Unidos. En menos de 8 años, desde abril de 1976 hasta fines de 1983, la deuda externa se multiplicó casi 6 veces, pasando de 8 mil a 45 mil millones de dólares. El pago de intereses creció de 1.6 a 6.8 mil millones de dólares anuales. Tanto el FMI como la Reserva Federal de Estados Unidos apoyaron activamente la política económica de la dictadura argentina.
Por todo esto, es que consideramos que quienes poseen los más altos cargos de representación popular, como son el Presidente de nuestro país y el gobernador de nuestra provincia, no pueden direccionar la mirada para otro lado en estos temas.

22 octubre 2019
Interés General