El proyecto, denominado “Seguridad alimentaria en productores familiares de la Patagonia argentina: uso de recursos genéticos locales y adaptación al cambio climático”, consistió en reintroducir en la línea Sur de Río Negro cabras criollas traídas de Neuquén, para revertir la reducción de población ganadera ocasionada por el volcán. Cada familia campesina recibió un núcleo de 29 hembras y un reproductor macho. Luego de tres años, los animales manifestaron su adaptación al ambiente, produciendo crías en un porcentaje superior al 110 % respecto de la situación previa al desastre.
El dinero recibido será utilizado para fortalecer este trabajo conjunto que se viene realizando para adaptar la agricultura familiar a situaciones de cambio climático. El 17 de mayo, por otra parte, será la entrega del galardón y se presentará la publicación de la experiencia para su difusión entre investigadores, especialistas agrícolas y funcionarios.

22 octubre 2019
Interés General