Ni bien se inició la conferencia de prensa, un portapapeles –junto a otros elementos que se encontraban encima de éste, como un teléfono- fueron a parar ruidosamente al piso.
Este hecho hizo tentar de risa al uniformado, quien pretendía ponerse serio y continuar con la entrevista –referida a un tema serio, vinculado a la inseguridad- pero no lo lograba.
Llegado a un punto, y cuando el policía ya no podía hablar, los movileros de las radios que se encontraban transmitiendo en vivo tuvieron que ingeniárselas para salir del paso e interrumpir la nota, para retomarla unos minutos más tarde.

22 octubre 2019
Interés General