Consideró que “el hombre de prensa, el comunicador social, tienen la maravillosa facultad de abrir horizontes, de despertar inquietudes, de formar opinión y de transmitir valores. Que la prensa sea realmente libre, y que esa libertad sea útil para dar alas a los ciudadanos, para que ellos sean también libres”, sostuvo.
Destacó que “ya en la Constitución de 1853 se estableció el derecho de publicar las ideas por la prensa sin censura previa y luego en la reforma del ‘94 se agregó el derecho de reserva de las fuentes de información”.
Muchas veces, derechos nacidos para proteger el honor de los ciudadanos y su derecho a informarse verazmente, fueron entendidos como un ataque a la libertad de prensa. Eso ocurrió con el derecho de réplica, establecido en el Pacto de San José de Costa Rica, que cuando se incorporaron los tratados internacionales con jerarquía constitucional en la reforma del ‘94, fue resistido por los sectores de la prensa del país, que lo veían como una amenaza.
Yauhar expresó que “hoy todos sabemos que el poder de la prensa es extraordinario y que su rol en la vida democrática es indispensable. Las noticias fijan las prioridades de las inquietudes del ciudadano, el periodista debe tener el coraje de fijar esas prioridades de acuerdo a su libre percepción de la realidad”.
Finalmente mencionó: “La libertad de empresa no es libertad de prensa, así se lo oí decir reiteradas veces a un intelectual de fuste y a uno de los pensadores más lúcidos que conocí, el doctor Osvaldo Álvarez Guerrero”.

22 octubre 2019
Interés General