“Es prioritario asegurar el derecho a la salud, no podemos permitir la especulación cuando se trata sobre la asistencia y los servicios médicos esenciales”, resaltó.
Se refirió a las subas de medicamentos indispensables, como es el ejemplo de las drogas utilizadas por pacientes oncológicos. “El panorama es preocupante y muestra la insensibilidad de la poderosa industria farmacéutica, en perjuicio a la población que necesita de ellos para vivir”, consideró.
Agregó que los remedios más consumidos, como los analgésicos, antialérgicos, antihipertensivo y vasodilatador o los desinfectantes y antisépticos, también han sufrido aumentos desmesurados y en algunos casos superan el 50%.
“Se agudiza el problema porque se trata de drogas medicinales de uso masivo y la falta de control por parte del Estado es evidente. Esta situación va en detrimento de la salud de nuestros habitantes y una vez más se ven beneficiados los sectores concentrados”, finalizó.

22 octubre 2019
Interés General